Persona analizando opciones de inversión en acciones ordinarias y preferenciales desde su computadora portátil

Acciones ordinarias vs preferenciales: criterios clave para elegir según tu perfil

Si te preguntas cuál de los dos tipos de acción conviene más, la respuesta no es única: depende de lo que buscas con tu dinero. Las acciones ordinarias se ajustan mejor a quienes buscan crecimiento patrimonial a largo plazo y quieren participar en las decisiones de la empresa. Las acciones preferenciales, en cambio, pueden resultar más atractivas para quienes priorizan un flujo de dividendos con mayor estabilidad y menor exposición a la volatilidad del mercado. Conocer tus objetivos de inversión es el primer paso para elegir con criterio.

A lo largo de este artículo encontrarás las definiciones de cada tipo de acción, sus diferencias en derechos, dividendos y liquidez, y un marco de decisión basado en perfiles reales. También se aborda el contexto del mercado mexicano, los errores más comunes al elegir y las preguntas frecuentes que surgen al comparar ambos instrumentos.

Persona joven analizando gráficos de inversión en una laptop mientras toma notas en un cuaderno, sentada en un espacio de trabajo moderno con luz natu

Qué son las acciones ordinarias y las acciones preferenciales

Antes de comparar ambos tipos, conviene tener claro qué representa cada uno y qué derechos otorga a quienes los poseen.

Acciones ordinarias: participación y voto en la empresa

Las acciones ordinarias representan una fracción del capital social de una empresa. Quien las posee se convierte en parte propietaria de la emisora y adquiere, entre otros derechos, el de votar en las juntas de accionistas sobre decisiones estratégicas como la elección del consejo de administración o la aprobación de estados financieros.

El pago de dividendos en este tipo de acción no está garantizado: depende de los resultados de la empresa y de lo que decida la asamblea. En caso de liquidación, quienes tienen acciones ordinarias cobran en último lugar, después de acreedores y tenedores de acciones preferenciales.

En México, la Ley General de Sociedades Mercantiles contempla la emisión de este tipo de títulos, y en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) la gran mayoría de emisiones listadas corresponden a acciones ordinarias de empresas que integran índices como el IPC.

Acciones preferenciales: prioridad en dividendos y liquidación

Las acciones preferenciales otorgan ciertos privilegios frente a las ordinarias, sobre todo en dos aspectos: el cobro de dividendos y el orden de prelación en caso de que la empresa se liquide. El dividendo puede estar pactado con una tasa fija o variable desde el momento de la emisión, lo que brinda mayor previsibilidad al flujo de ingresos.

A cambio de esa prioridad, en la mayoría de los casos este tipo de acción no otorga derecho a voto en las juntas de accionistas. La emisora mantiene así el control de sus decisiones corporativas sin ceder influencia a nuevos inversionistas.

En el mercado mexicano, las preferenciales son menos frecuentes en el mercado público y suelen aparecer en colocaciones privadas o en emisiones de empresas con presencia en mercados internacionales.

Diferencias entre acciones ordinarias y preferenciales que debes conocer

Comparar ambos instrumentos con claridad ayuda a identificar cuál responde mejor a cada necesidad. Los aspectos más relevantes son:

  • Derechos de voto: las acciones ordinarias otorgan voto en juntas de accionistas; las preferenciales, en la mayoría de los casos, no.
  • Dividendos: las preferenciales tienen prioridad en el cobro y a veces una tasa pactada; las ordinarias dependen de los resultados de la empresa y de la decisión de la asamblea.
  • Prioridad en liquidación: ante una quiebra, quienes poseen preferenciales cobran antes que quienes tienen ordinarias, aunque siempre después de los acreedores con deuda.
  • Volatilidad del precio: las acciones ordinarias tienden a mayor fluctuación en su valor de mercado, ya que reflejan las expectativas de crecimiento de la empresa. Las preferenciales suelen mostrar un comportamiento más estable, aunque no están exentas de riesgo.
  • Liquidez en el mercado secundario: las acciones ordinarias suelen operar con mayor volumen en los mercados bursátiles, lo que facilita su compra y venta. Las preferenciales pueden tener menor liquidez, sobre todo en el mercado mexicano.

Ninguna de las dos opciones es superior en todos los aspectos. Cada una responde a necesidades y perfiles distintos, y la elección depende de qué factores priorizas al invertir.

Cómo elegir entre acciones ordinarias y preferenciales según tu perfil

La decisión entre un tipo de acción y otro no depende solo de las características del instrumento, sino del perfil de quien invierte y de sus metas financieras.

Si buscas crecimiento patrimonial a largo plazo

Las acciones ordinarias podrían ajustarse a este perfil. Su valor tiende a apreciarse con el crecimiento de la empresa a lo largo del tiempo, y el derecho a voto permite influir en decisiones que afectan el rumbo del negocio. Este tipo de acción implica mayor exposición a la volatilidad: el precio puede subir con fuerza, pero también puede caer de forma pronunciada ante resultados adversos o cambios en el entorno económico.

Para quienes tienen un horizonte de inversión largo —varios años o décadas— y toleran la variación en el valor de su portafolio, las acciones ordinarias representan una vía para participar del crecimiento de las empresas. En la BMV, la mayoría de las emisiones disponibles para el público general corresponden a este tipo.

Si prefieres ingresos periódicos con menor volatilidad

Las acciones preferenciales podrían resultar más atractivas para quienes priorizan un flujo constante de dividendos y prefieren menor fluctuación en el precio de su inversión. Al tener prioridad en el cobro, ofrecen mayor previsibilidad que las ordinarias, aunque el pago sigue dependiendo de que la empresa genere utilidades.

Dos factores a considerar: la falta de voto limita la participación en decisiones corporativas, y la menor liquidez en el mercado secundario mexicano puede dificultar la venta del instrumento si se necesita el dinero antes de lo planeado. Este perfil se ajusta mejor a quien acepta esas condiciones a cambio de mayor estabilidad en los ingresos.

Si quieres diversificar tu portafolio

Combinar ambos tipos de acción en un portafolio podría equilibrar el potencial de crecimiento con la estabilidad de los dividendos. La proporción entre ordinarias y preferenciales depende de la tolerancia al riesgo y del plazo de inversión de cada persona.

Una combinación posible sería mantener una base de acciones ordinarias para el crecimiento a largo plazo y complementarla con preferenciales que aporten flujo de ingresos. En el contexto mexicano, esta estrategia requiere considerar la disponibilidad limitada de preferenciales en el mercado público, por lo que podría ser necesario explorar mercados internacionales o colocaciones privadas con el apoyo de una casa de bolsa.

Alt text: Vista aérea de una mesa de trabajo con documentos financieros ordenados, una calculadora, monedas mexicanas y gráficos de rendimientos, representando

Factores del mercado mexicano que pueden influir en tu decisión

El entorno local tiene características que conviene tomar en cuenta antes de decidir. En la BMV, las acciones que cotizan de forma activa en el mercado público son, en su gran mayoría, ordinarias. Las empresas del Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) emiten este tipo de títulos, lo que significa que la oferta de preferenciales para el inversionista individual es más acotada y suele requerir acceso a colocaciones privadas o mercados internacionales.

En cuanto al régimen fiscal, los dividendos en México están sujetos al Impuesto Sobre la Renta (ISR), y el tratamiento puede variar según el tipo de acción, la estructura de la empresa emisora y el régimen del contribuyente. Antes de invertir, conviene consultar con una persona asesora fiscal para entender el impacto real en tus rendimientos netos.

La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) regula la emisión y operación de valores en México, lo que brinda un marco de supervisión para quienes participan en el mercado. Operar a través de una casa de bolsa o intermediario autorizado por esta entidad añade una capa de protección regulatoria a tus operaciones.

Errores comunes al elegir entre acciones ordinarias y preferenciales

Quienes se acercan por primera vez a estos instrumentos suelen cometer errores que se pueden evitar con información clara. Los más frecuentes son:

  • Elegir por el nombre sin revisar los derechos: llamar a algo "preferencial" no lo convierte en mejor opción; los derechos reales dependen del contrato de emisión específico.
  • Ignorar la liquidez: las preferenciales pueden ser más difíciles de vender en el mercado secundario mexicano, lo que puede afectar tu capacidad de recuperar el dinero cuando lo necesites.
  • No alinear el instrumento con el horizonte temporal: comprar preferenciales esperando una ganancia de capital rápida, o adquirir ordinarias esperando dividendos garantizados, son expectativas que no corresponden a la naturaleza de cada tipo.
  • No analizar la situación financiera de la empresa emisora: la prioridad en dividendos de las preferenciales no tiene valor si la empresa no genera utilidades o entra en problemas financieros.
  • Asumir que las preferenciales equivalen a bajo riesgo: la prioridad en liquidación no elimina el riesgo de perder parte o toda la inversión si la empresa quiebra con deudas que superan sus activos.

Tomar decisiones con base en el análisis de la empresa, el instrumento y tu propio perfil financiero reduce la probabilidad de sorpresas. Contar con el apoyo de una persona asesora de inversiones puede marcar una diferencia significativa, sobre todo al inicio.

Preguntas frecuentes sobre acciones ordinarias y preferenciales

¿Las acciones preferenciales siempre pagan dividendos?

No. Aunque tienen prioridad en el cobro frente a las ordinarias, el pago de dividendos depende de que la empresa genere utilidades y decida repartirlas. Algunas emisiones contemplan dividendos acumulativos, lo que significa que si no se pagan en un periodo, se acumulan para periodos futuros. Sin embargo, esto no aplica en todos los casos: cada emisión tiene sus propias condiciones.

¿Se pueden comprar acciones preferenciales en la Bolsa Mexicana de Valores?

En la BMV predominan las acciones ordinarias. Las preferenciales son poco frecuentes en el mercado público mexicano y algunas empresas las emiten en colocaciones privadas o en mercados internacionales. Para verificar la disponibilidad de un instrumento específico, conviene consultar con una casa de bolsa autorizada.

¿Es posible tener acciones ordinarias y preferenciales de la misma empresa?

Sí. Si la empresa emite ambos tipos, una persona puede poseer los dos. Cada tipo otorgará derechos distintos según lo establecido en el acta de emisión, lo que podría contribuir a diversificar la exposición dentro de una misma emisora.

¿Qué pasa con las acciones preferenciales si la empresa quiebra?

En caso de liquidación, quienes poseen acciones preferenciales tienen prioridad de cobro sobre quienes tienen ordinarias. No obstante, cobran después de los acreedores y tenedores de deuda de la empresa. Esto no garantiza la recuperación total de la inversión si los activos no alcanzan para cubrir todas las obligaciones.

Tener claridad sobre tus inversiones es solo una parte de una estrategia financiera integral. Mantener el control de tus finanzas del día a día también importa: apps como la de Mercado Pago permiten organizar tus movimientos, dar seguimiento a tus ingresos y egresos, y gestionar tu dinero desde el celular, lo que puede complementar la disciplina que exige cualquier plan de inversión.

¡Aplican restricciones! Consulta más información sobre productos y promociones en: https://mpago.li/2MdeJDh

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *